Lectura 38

Obediencia

Devoción y Adoración Santificación y Consagración santidad entrega total humildad servicio obediencia
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Si me amáis, guardad mis mandamientos.

El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le  amaré, y me manifestaré a él.

Le dijo Judas ( no el Iscariote): Señor, ¿ cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?

Respondió Jesús, y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará, y mi Padre le  amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.

Lectura responsiva
Juan 14:15, 21-24; Mateo 7:21; I Samuel 15:22; Colosenses 3:20-22